
El rechazo y abandono.
El bebé que es mirado, consolado y sostenido aprende que el mundo puede ser un lugar seguro. Aprende que sus emociones tienen sentido y que sus necesidades importan.
En cambio, cuando predominan el abandono, la indiferencia o el maltrato, el odio puede imponerse sobre el amor como mecanismo de defensa. No porque la persona “no sepa amar”, sino porque amar implica confiar, y confiar puede resultar peligroso cuando las primeras experiencias fueron dolorosas. EL PODER AMAR . Nuestra capacidad de amar y de dar afecto depende, en gran medida, de las experiencias relacionales que nos formaron. La importancia de los vínculos tempranos ha sido ampliamente estudiada en la teoría del apego, desarrollada por John Bowlby y reconocida en la literatura psicológica contemporánea.
Sin embargo, aunque la infancia marca profundamente nuestra manera de vincularnos, el pasado no determina nuestro destino. Las heridas tempranas pueden transformarse. Una persona que haya vivido abandono o maltrato puede sanar y reconstruir su relación consigo misma y con los demás. SOMOS SERES GREGARIOS
Desde una perspectiva psicoanalítica contemporánea, se entiende que el alimento de la mente —su fuente de energía— son las relaciones interpersonales. No existimos aislados. De la cantidad, pero sobre todo de la calidad de estos vínculos dependerá en gran medida nuestra esencia personal, nuestra manera de ser y estar en el mundo, y finalmente, aspectos centrales de nuestra personalidad.
En este sentido, la tarea de los padres o cuidadores no es —como a veces se cree— eliminar todo displacer. Esa sería una misión imposible. AMOR Y LEY La función esencial consiste en regular adecuadamente las alternancias entre incomodidad y comodidad, entre tensión y calma, entre placer y frustración. Es en esa regulación donde el bebé puede madurar emocionalmente y desplegar su impulso vital innato. No se trata de evitar toda frustración, sino de acompañarla y contenerla.
Aprender a amar comienza allí: en la experiencia de ser sostenido en medio de la vulnerabilidad. Puedes conocer más sobre mi formación y enfoque en la página de Sobre mí.